sábado, 22 de noviembre de 2014

En busca del "dharma transmitido correctamente"



En busca del "dharma transmitido correctamente": un discurso dharma sobre el origen del budismo zen japonés (crónica de los maestros ancestrales del zen) por el Rev. Shunya Sano

El enfoque básico de las enseñanzas de Buda puede resumirse como el estudio del Sangaku, es decir, el triple Estudio de los kai (preceptos), dejo (meditación) y de e (sabiduría). Esto significa que hay que seguir los preceptos, practicar la concentración y cultivar la sabiduría.
Los "preceptos" son instrucciones que se deben seguir y proteger para que las personas puedan convivir en paz.
La "concentración" implica controlar nuestro cuerpo y mente sin que nos distraiga nada de lo que está a nuestro alrededor. Los preceptos deben gobernar nuestras acciones y, al hacerlo, mantener el sosiego e integrar nuestro cuerpo y mente se considera concentrarse. Necesitamos la sabiduría para tomar las decisiones correctas y lograr este objetivo. Ésta es la forma de práctica que Buda inculcaba continuamente a sus discípulos. La concentración es samadhi, un estado de atención intensa que se logra a través de la meditación. El zen consiste, precisamente, en su práctica. El propio Buda alcanzó el despertar a través de la concentración.
Cuando practicaba en el templo principal, me preguntaba sobre qué estaría buscando Buda cuando dejó su hogar. Mientras practicaba el triple Estudio, no estaba seguro del significado de la práctica y a menudo perdía de vista el objetivo de la misma. Como resultado, no podía concentrarme bien en el zazen. Seguí buscando respuestas a la razón de ser del zazen. Tiempo después, mientras leí el sutra Mahaparinirvana, descubrí que contenía algunas claves que daban respuesta a mis preguntas. "Subhadda, mi discípulo, dejé mi hogar en busca del bien a los veintinueve años" (capítulo 5, sección 27). Buda dirigió estas palabras a su último discípulo, Subhadda, justo antes de su muerte y se cree que expresan la verdad de su corazón. La palabra original para "bien" en pali deriva de palabras como kusalapunna y bhadra, entre otras. Todas expresan significados como "ser beneficioso", "ser justo y razonable" y "que representa una felicidad suprema", respectivamente. Buda "dejó su hogar para buscar lo que beneficiaba y proporcionaba la felicidad a los demás a través de una vida justa y razonable de verdad".
En el libro Ética a Nicómaco, el antiguo filósofo griego Aristóteles decía que "el mayor bien es la felicidad en sí misma". Mientras que cultivar la virtud a través de la práctica y las costumbres era importante, abogaba por la moderación en el sentido de que "la excelencia de cada carácter reside entre el exceso y la escasez" y que "el estado de felicidad se halla en un punto medio entre los dos extremos". Las palabras de Aristóteles se pronunciaron en el contexto de una sociedad de clases y no deben interpretarse igual que las del Buda, quien deseaba la felicidad de todos los seres. Sin embargo, creo que tanto Buda como Aristóteles compartían la idea de que es importante tener aspiraciones y vivir con un objetivo, puesto que esto determina lo que está bien.
Buda se dedicó a la práctica en busca del bien. Al buscar su camino, primero estudió con dos maestros ermitaños de la meditación yóguica, Alara Kalama y Udaka Ramaputta. Se dice que el origen del budismo zen es el yoga, pero el estado que estos maestros enseñaban es parecido a un trance en el que uno solo puede controlar su mente a través de la meditación. Este control sobre la mente de uno mismo es solamente temporal y no consigue eliminar las raíces de la corrupción. Según esto, Buda practicó varias formas de austeridad que ya habían probado otros practicantes de la época, que habían renunciado al mundo. Buda se dio cuenta de que las austeridades extremas no eran la vía para lograr la iluminación y abandonó el yoga. Después, descubrió la forma verdadera de dhyana, o concentración meditativa. Este es un método de práctica que uno puede llevar a cabo constantemente, en cualquier momento y en cualquier lugar. En japonés se le llama shikan, o "parar y observar". "Parar" supone "quedarse en calma y mantener la compostura", mientras que "observar" implica "contemplar con claridad el verdadero estado del mundo que nos rodea". Al final, la práctica de esta forma de concentración meditativa permite conseguir la iluminación.
Sin embargo, el contenido del zen ha sufrido cambios con el paso del tiempo y se ha vuelto más complicado y fragmentado, además de haberse desviado enormemente de su significado original. 
El zen que Bodhidharma introdujo en China era mucho más refinado teniendo en cuenta el ambiente del territorio. El zen japonés aprendió del chino y se desarrolló hasta convertirse en la única vía de Japón, en una transición inevitable.
Ahora resumiré brevemente estos cambios, tal como se describen en Zenshu no Rekishi (Historia del budismo zen), de Aishin Imaeda.
En la época de la dinastía Tang (618-907), los conocimientos sobre budismo zen ya habían llegado a Japón procedentes de China. Dosho, que acompañaba a los enviados japoneses en sus viajes a la China de la dinastía Tang, transmitió lo que había aprendido sobre el budismo zen de dicha dinastía, lo cual le convirtió en líder del primer templo zen en Japón. Más tarde, algunos monjes de la China de los Tang viajarían hasta Japón. Los escritos demuestran que Saicho seguía los métodos zen. Ennin y Enchin, dos sacerdotes líderes de la secta Tendai, leían los sutras relacionados con el budismo zen y llevaron los métodos zen al monte Hiei. Gaoku Noko viajó hasta la China de la dinastía Tang para practicar el zen bajo las enseñanzas de Dongshan Liangjie. Se le considera el primer sucesor del linaje del budismo Soto Zen. Sin embargo, sus enseñanzas eran fragmentadas y carecían de coherencia, y como tal no arraigaron como escuela de budismo zen en Japón.
Más tarde, varios practicantes del zen viajaron a la China de los Song (960-1279), pero esto tampoco favoreció la consolidación del budismo Zen en Japón.
Durante el periodo Kamakura (1185-1333), el budismo zen en Japón prosperó y se formaron varios sacerdotes. Entre ellos se incluyen los vinculados con Eisai, de Kenninji, que seguía las enseñanzas de la escuela Oryu de la secta Rinzai, y su discípulo, Myozen (el antiguo maestro de Dogen Zenji). La secta Enni, conocida como escuela Shoichi, también floreció durante este periodo. La escuela Hoto también adquirió importancia gracias a las enseñanzas de Muhon. Lo que estas escuelas tenían en común no era un deseo inicial de establecer sectas budistas, sino más bien el de transmitir las enseñanzas del budismo zen junto a las de las órdenes religiosas existentes para reforzar sus enseñanzas. Da la impresión de que Eisai fue el primero en divulgar el budismo zen en Japón, pero en realidad concedió una mayor importancia a la adhesión a los preceptos budistas y al desarrollo de una nueva orden integral basada en la doctrina Tendai que integrara las enseñanzas En (Tendai), esotéricas (Mikkyo), zen (Zen-shu) y Kai (Kairitsu). Esta forma de budismo zen, a principios del periodo Kamakura, evolucionó hacia la sincretización del budismo existente.
Durante este periodo, Dainichibo Nonin, quien, según se cree, recibió las enseñanzas del maestro budista zen chino Dahui Zonggao, vivió retirado con la esperanza de transmitir las enseñanzas del budismo zen de la dinastía Song, trabajando con diligencia en pro de la expansión de la influencia del budismo zen conocido como escuela Daruma. Sin embargo, este movimiento desencadenó una protesta por parte de las escuelas budistas existentes y sus enseñanzas se suprimieron.
Entre todos estos acontecimientos, Dogen Zenji volvió a Japón con las enseñanzas del maestro zen Rujing. Nada más volver a Japón, Dogen Zenji escribió Fukanzazengi (Instrucciones universalmente recomendadas para el zazen), obra en la que se centraba en fomentar la importancia del zazen. Esta devoción al zazen se hace patente en todas sus obras, en las que insiste en que "las personas deben practicar el shikantaza(práctica del zazen sin buscar activamente la iluminación), de acuerdo con lo que hacían los antiguos maestros".
No obstante, esta postura entró en conflicto con las enseñanzas Tendai, lo cual sometió a Dogen Zenji a mucha presión. El budismo fue cambiando constantemente, en función de la relación que hubiera con las fuerzas políticas que gobernaban en cada momento. En vista de dicha situación, resultaba triste y poco inteligente hacer que personas con la misma fe budista entraran en conflicto y se criticaran las unas a las otras por diferentes doctrinas. A Dogen Zenji no le frenó la visión limitada del budismo zen como secta religiosa, sino que más bien apostó por un budismo zen que fuera más allá del sectarismo. Predicó el shikantaza como el "dharma de Buda transmitido correctamente", es decir, la Vía de Buda, la Vía de los budas y los maestros ancestrales antes de que la enseñanza se vinculara a las sectas.
Siguiendo la tradición, el gran maestro Shakyamuni transmitió, precisamente, este método sutil de alcanzar la Vía, y los tathagatas de los tres tiempos alcanzaron la Vía a través de zazen. Por lo tanto, se divulgó y asimiló el hecho de que zazen era la puerta verdadera. Además, todos los maestros ancestrales de los Cielos de Occidente y de las Tierras de Oriente lograron alcanzar la Vía con zazen. Por eso ahora proclamo zazen ante los seres humanos y los dioses como la puerta verdadera.(Bendowa)
La enseñanza que Dogen Zenji aprendió del maestro Rujing es que "practicar el zen supone desprenderse de cuerpo y mente" y "practicar el zen implica practicar el zazen".
En la verdadera transmisión de nuestra tradición, se dice que este dharma del Buda, que se transmitió de forma auténtica y directa, de persona a persona, es supremo entre lo supremo. (Bendowa)
Y esta es su reflexión acerca de que "la iluminación se manifiesta al practicar shikantaza" (práctica basada en la realización).
La idea de que la práctica y la experiencia no son una sola cosa solo es atribuible a los no budistas. En el dharma de Buda, la práctica y la experiencia son totalmente lo mismo. La práctica se basa en la realización, por lo que el esfuerzo de un principiante para alcanzar la Vía constituye la realización original en sí (Bendowa).
En el budismo Mahayana, el zen da especial importancia a una materialización completa de las enseñanzas del Buda en cuerpo y mente que va más allá de leer y comprender los textos budistas. En el budismo hay límites, "líneas de pensamiento" y es de vital importancia abandonar las nociones preconcebidas y enfrentarse directamente a la realidad que uno está viviendo. Incluso aunque alguien fuera erudito en una línea de pensamiento, su valor verdadero no emergería hasta que no se usara para ayudar a alguien en su vida cotidiana. La formación zen requiere entregar completamente el cuerpo y la mente de uno mismo a cualquier tarea, ya sea la de lavarse la cara, bañarse, comer o trabajar, y no solo a practicar zazen. Tomando esto como base, Dogen Zenji predicó la práctica del shikantaza, no con el objetivo explícito de obtener algo a través del zazen sino de hacer "del propio zazen la práctica del Buda".
A finales de septiembre de 2013, tuve la oportunidad de viajar a Norteamérica para pronunciar discursos dharma como maestro enviado especial de la Sotoshu. Empezando por el Zenshuji de Los Ángeles, recorrí varios centros zen de Ciudad de México, Houston (Texas) y Bloomington (Indiana), entre otros, antes de coronar esta maravillosa experiencia con una visita al Sokoji de San Francisco.
Los oficios conmemorativos budistas durante la semana del equinoccio los dirigieron, principalmente, japoneses-americanos en el Zenshuji y el Sokoji. Ver que el espíritu de los oficios conmemorativos budistas se había transmitido de forma tan noble a aquellos que, como primera generación, habían viajado a los Estados Unidos y a sus descendientes, me hizo sentir una gratitud pura durante mis sermones. 
Otros centros zen están gestionados de acuerdo con diferentes métodos, según las circunstancias locales. Pude estar en zazen con las personas que los visitan a diario en busca de las enseñanzas del budismo zen y transmitirles las palabras del sacerdote principal de la Sotoshu. Lo que más me impresionó fue que el sacerdote principal de cada centro zen seguía practicando el triple Estudio a diario. Me resultó evidente que todos los maestros pasaban muchísimo tiempo practicando zazen. Todos los que estaban por debajo de ellos, desde los principiantes hasta los que ya contaban con décadas de experiencia, pasaban horas sentados en posición zazen. A pesar de que esos centros zen se diferencien de los monasterios de formación japoneses por su normativa, las enseñanzas de los dos fundadores se transmitían resolutivamente. "El dharma de Buda de Shakyamuni también vive aquí". Éste fue el momento en que sentí que la forma auténtica del shikantaza está presente en tierras extranjeras.

 
 
 
La Divinidad nos bendice siempre.
La Divinidad es en nosotros/as
Somos la Divinidad
Somos Uno 
 
Byron Picado Molina
SOCIEDAD BIOSÓFICA NICARAGUA (SBN)
Helena Petrowna Blavastky
"La Espiritualidad más expandida es el AMOR en VERDAD iluminado 
con Valores aplicados"
Estelí,Nicaragua.
América Central
 
 
 

 Blog Red Nicaragüense de Luz http://renluz.blogspot.com/
 
 
( Red Estelí Cultural) 


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