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Si bien hay gays en los diversos sectores de la sociedad, resulta curioso que se concentren en determinados grupos. Mas allá de la idea errónea según la cual todos terminan siendo peluqueros, lo cierto es que parece haber una altísima correlación entre homosexualidad y espiritualidad.
De hecho, en nuestra sociedad el numero de gays en:
  • La Santería,
  • La Iglesia Católica (disculpen el escándalo que esto pueda causar) y
  • La Nueva Era (lectores de tarot, aura y horóscopo, así como terapeutas holísticos, entre otros)
es desproporcionadamente alto, si lo comparamos con el estimado de gays en la población general. Algunos antropólogos que han estudiado este fenómeno han encontrado que en la santería, tal y como se practica en Cuba y Brasil, hay hasta un 40% de homosexuales en sus filas. En relación con esto, y hasta donde se, dentro de la santería en Venezuela hay una casta completa compuesta, esencialmente, por gays. (De los sacerdotes católicos hablare en una próxima entrada).
Lo mas llamativo es que este fenómeno no es contemporáneo, o limitado a la cultura Occidental. En las comunidades aborígenes, por ejemplo, cuando un niño sale "rarito", se entiende que es debido a una sensibilidad especial y, entonces, se le entrena como el futuro chamán. En algunas tribus se le llamaberdache y, en el norte de Norteamérica, estas personas se llaman a sí mismas 2-spirits (2 espíritus). Así aparece lo que parece ser el componente esencial de esta asociación, a saber, que en un gay convergen dos tipos de alma y, por esto, puede servir como puente o medio entre la realidad humana y la divina.
En este punto, resulta interesante traer a colación los pensamientos de Carl Gustav Jung respecto a la psique humana. Según este analista, la conciencia tiene su contraparte inconsciente, la cual se identifica con el sexo opuesto. En el caso de los hombres, esta contraparte se llama anima, y es uno de los componentes del inconsciente. Recordemos que, para Jung, en el centro del Inconsciente Colectivo se encuentra la idea de Dios y que el psicoanálisis consiste en el viaje por este paisaje interno desde la conciencia, pasando por la sombra y el anima, hasta llegar al self, nuestra imagen de Dios.
De acuerdo a esto, podría decirse que, mientras los heterosexuales se encuentran peleados con su contraparte inconsciente, en tanto la desconocen, los gays se encuentran, al menos así parece, mas en contacto con esta sacerdotisa que custodia los secretos de la divinidad.
Tal vez esto no sea una explicación sino, mas bien, una imagen poética que agrega mas misterio a esta relación tan extraña como fascinante.